
Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Julio/Agosto 2006
Título: La Voz del Pueblo
LA VOZ DEL PUEBLO
En esta sección, Share International se centra en la creciente ola de poder del pueblo que continuará creciendo hasta que, bajo la sabia orientación de Maitreya, el pueblo conducirá a sus líderes hacia la creación de una sociedad justa en la cual los derechos y necesidades de todos sean reconocidos y satisfechos.
Isleños exiliados ganan batalla para regresar a casa
Toda la población de una isla, deportada en masa cuando el gobierno británico 'vendió' su hogar bajo sus pies al ejército norteamericano, obtuvo una resonada victoria legal en su lucha para regresar a su tierra natal.
En la década de 1960 y 1970, toda la población de la minúscula isla de Diego García, gobernada por lo británicos, en el archipiélago Chagos en el Océano Índico, fue aterrorizada, atacada y expulsada forzosamente a Mauricio y las Sychelles en una deportación en masa provocada por las exigencias del Pentágono para que la isla fuese "barrida" y "esterilizada". Desde entonces, los isleños de Chagos han vivido en la pobreza y la privación en los suburbios de Mauricio, mientras que EEUU ha construido la instalación más poderosa del Océano Índico, la base desde la cual ha atacado a Afganistán y a Irak, y que posiblemente podría lanzar un ataque contra Irán.
El exilio forzoso de los isleños violó la Declaración 1.514 de la ONU sobre el derecho inalienable de los pueblos coloniales a la independencia. En 1965, la Resolución 2.066 de la ONU ordenó a Gran Bretaña a "no realizar ninguna acción que pudiese desmembrar el territorio de Mauricio y violase [su] integridad territorial", pero el Reino Unido continuó negando que alguna vez hubo población indígena en Diego García.
Con la ayuda de su extraordinario abogado Richard Gifford, los isleños de Chagos han conseguido ganar cuatro veredictos históricos en los tribunales británicos, todos los cuales han sido ignorados o eludidos por el gobierno británico. El primer veredicto, en el 2000, conmocionó al gobierno cuando el Tribunal Supremo citó la Carta Magna de 1215, que proscribía el "Exilio del Reino" sin el debido proceso legal. En la última vista en el Tribunal Supremo en mayo del 2006, Sir Sydney Kentridge QC describió el trato de los isleños de Chagos como "escandaloso, ilegal y un incumplimiento de los estándares morales aceptables", y afirmó que no existía precedente conocido "para el uso legal de los poderes prerrogativos para trasladar o excluir una población entera de sujetos británicos de sus hogares y lugar de nacimiento".
"Hemos ganado un juicio histórico en nuestro favor para permitirnos regresar a nuestra tierra natal", dijo el líder del Grupo de Refugiados de Chagos, Olivier Bancoult. "Nuestro próximo paso es regresar a nuestro lugar de nacimiento en cuanto podamos. El derecho del pueblo que ha sido desterrado durante tantos años ha sido retornado".
Pero a pesar del veredicto, los isleños se enfrentan a más obstáculos. El gobierno británico va a apelar, y los isleños también deberán luchar contra los vetos de residencia tanto del Reino Unido como de EEUU, que se oponen al regreso a la isla por cuestiones de 'seguridad' y cuyo arrendamiento de Diego García tiene una duración de 50 años, con una extensión automática de 20 años. (Fuente: The Guardian, BBC, RU; chagossupport.org.uk, www. unpo.org)
Manifestante por la paz jura continuar
Brian Haw, el manifestante por la paz que ha acampado día y noche frente al parlamento británico en Londres durante cinco años, ha jurado continuar su campaña a pesar del esfuerzo sostenido del gobierno para librar la plaza del parlamento de esta "monstruosidad". Haw señala que la monstruosidad real es el efecto de la munición de uranio empobrecido en los bebés de Irak.
El 23 de mayo del 2006, se invocó el Acta de Policía y Crimen Organizado Grave del julio del 2005 para quitar y destruir sus pancartas contra la guerra en una incursión nocturna de la policía, en un intento de reducir la siempre creciente línea de carteles y pancartas a sólo tres metros, pero los torpes métodos policiales fueron descritos como caóticos y absurdos por los medios de comunicación y levantaron una tormenta de protestas entre grupos de derechos humanos y contra la guerra. Los periódicos se burlaron de esta "redada intrépida antes del amanecer contra 40 metros de cartón", y los partidarios juraron reemplazar las pancartas. Un gobierno avergonzado se vio forzado a admitir que la redada, en la que participaron nada menos que 78 agentes, costó 13.500 dólares.
Brian Haw comenzó su protesta debido al efecto en los niños iraquíes de las sanciones contra Irak. Él se lamenta del tiempo que ha perdido con sus propios hijos, pero dice: "Cuando me siento bajo de moral pienso en todos los niños del mundo que están sufriendo más. No puedes valorar un niño por encima de otro, esa es mi idea. Considero a todos los niños del mundo como mis propios hijos."
Su prueba de resistencia de cinco años le ha convertido en un conocido personaje para los turistas y ha atraído el apoyo de personas de todo el mundo. Haw se enfrenta a más vistas judiciales en julio. (Fuente: parliament-square.org.uk; indymedia. org.uk; The Independent, Daily Mail, International Express, Reino Unido, ver también la entrevista con Brian Haw en Share International, Septiembre 2005)
Mujeres protestan contra la guerra en Irak
Cada vez más, madres, abuelas, esposas, novias y hermanas de soldados están mostrando su oposición a que sus seres queridos sirvan en la guerra contra Irak. Con los índices de popularidad de Bush en bajos históricos, tiene que enfrentarse a la oposición de nuevos grupos, las 'abuelas de la paz'. Compuesto de varias agrupaciones, Abuelas Contra la Guerra, Feroces Abuelas de Tucson, Arizona y Abuelas por la Paz Internacional, utilizan el estereotipo social positivo unido a las abuelas, y la reticencia de las autoridades de castigarlas duramente, para resaltar su causa.
En octubre del 2005, la policía de Nueva York fue llamada para un disturbio en el centro de reclutamiento en Times Square, y encontró a 18 ancianas bloqueando la entrada y exigiendo que las alistasen en lugar de los jóvenes. Las 'Abuelas Contra la Guerra' fueron arrestadas después de negarse a abandonar el edificio. En su juicio en abril del 2006, manifestantes se congregaron fuera del tribunal con pancartas que decían: "Arrestad a Bush, Liberad a las Abuelas" y "¿No podéis azotar a los insurgentes? ¡Azotad a las Abuelas!" Su situación captó la imaginación de los neoyorquinos y los medios de comunicación.
Norman Siegel, un veterano abogado de libertades civiles de Nueva York que actuó en su nombre dijo: "Pienso que las abuelas realmente resonaron con el público. Primero, todos tienen una abuela. Y segundo, son mujeres muy consumadas que son increíblemente apasionadas, inteligentes, ingeniosas y encantadoras. Mi estrategia fue subirlas una a una al estrado para que el juez y el público pudiese ver quiénes eran: personas de conciencia". La estrategia condujo a escenas divertidas en el juzgado, en el cual a veces parecía como si el joven juez y los fiscales estaban siendo interrogados por las demandadas. Las abuelas de la paz ganaron su caso y continúan manifestándose por EEUU.
Mujeres de todas las edades se congregaron en Washington el 14 de mayo del 2006, Día de la Madre en EEUU, para protestar contra la guerra y para recordar a sus hijos y nietos perdidos en el conflicto. Patrocinada por la organización femenina de base popular Código Rosa, la manifestación, denominada 'Declara la Paz en el Día de la Madre', incluyó un mini-desfile, una vigilia de 24 horas y discursos de activistas incluyendo a Cindy Sheehan y la actriz Susan Sarandon. "No deseo que ninguna otra madre se aflija por la pérdida de su hijo en esta guerra injusta e innecesaria en Irak", proclamó Sheehan, cuyo hijo de 24 años murió en Irak.
Madres y esposas de soldados británicos también se están haciendo más activas, y el grupo Familias de Militares Contra la Guerra ha lanzado una campaña y petición en la que pide el regreso a casa de las tropas en Irak. En la petición al primer ministro Tony Blair, ellas dicen que la guerra está "basada en mentiras" y que los soldados están siendo forzados a "arriesgar sus vidas en una guerra inmoral a la que se opone la mayoría de las personas". El sentimiento entre muchas de las familias es que sus hijos están en peligro en una guerra ilegal: "Yo no estoy contra el ejército, pero estoy contra una guerra ilegal", comentó una madre. "Demasiados de nuestros hijos ya han dado sus vidas en esta guerra completamente inútil". (Fuente: The Guardian, Reino Unido; www.mfaw.org.uk; codepink4peace.org)