Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Noviembre 2008
Título: El déficit democrático
Autor: Entrevista con Noam Chomsky por Jason Francis - Segunda Parte


El déficit democrático

Entrevista con Noam Chomsky por Jason Francis - Segunda Parte

Noam Chomsky es profesor emérito del Instituto de Tecnología de Massachusetts en Cambridge, Massachusetts, EEUU, donde enseña lingüística y filosofía. Él ha recibido un amplio reconocimiento por haber revolucionado la lingüística moderna y ha sido galardonado, entre otros honores, con el Premio a la Contribución Científica Distinguida de la Asociación Psicológica Americana y la Medalla Benjamin Franklin en Ciencia de la Computación y Cognitiva. También aclamado internacionalmente como un erudito en temas tales como la política y la política exterior, ha escrito muchos bestsellers incluyendo Hegemonía o Supervivencia: la estrategia imperialista de Estados Unidos (2003), Estados Fallidos: el abuso de poder y ataque a la democracia (2007) e Intervenciones (2007).
La Primera Parte de la entrevista de Jason Francis con Noam Chomsky, El déficit democrático, fue publicada en Share International, Octubre 2008.

Fundamentalismo religioso

Share International: ¿Qué efecto está teniendo el fundamentalismo religioso en la democracia en todo el mundo?
Noam Chomsky: Si el fundamentalismo religioso se mantiene como un tema personal o comunitario, no tiene efecto en la democracia. Pero si entra en el sistema político, la arena pública, tiene un efecto muy significativo y, por supuesto, negativo sobre la democracia, porque sus principios son bastante inconsistentes con ella. Esto está desarrollándose en todo el mundo. Es bastante espectacular actualmente en Estados Unidos ahora. Estados Unidos siempre ha estado fuera del gráfico en lo relativo a creencias religiosas extremistas. Es bastante radicalmente diferente que otras sociedades industrializadas. No existe ninguna sociedad industrial fuera de Estados Unidos donde puedas encontrar un número significativo de personas -alrededor del 50 por ciento en Estados Unidos- que crea que el mundo fue creado hace varios miles de años exactamente como es ahora. Eso es similarmente cierto para otras creencias extremistas.
El fundamentalismo religioso ha entrado ocasionalmente en la arena pública y la vida política durante períodos de renacimiento religioso, que tuvieron un efecto en la política en la década de 1950, por ejemplo. Pero nunca hubo algo parecido a los últimos 30 años o así. A finales de la década de 1970 los directores de partidos políticos comenzaron a comprender que si satisfacían a la comunidad fundamentalista religiosa, que es bastante numerosa, ofreciéndoles pequeñas cosas que no importaban mucho a los políticos, podían ganar votos electorales. Desde las elecciones de 1980, cada candidato presidencial tuvo que declararse una persona profundamente religiosa. La cuestión no había surgido realmente mucho antes, pero desde las elecciones de 1980 ha sido uniforme.
En otras partes del mundo, el fundamentalismo islámico es de gran preocupación para Occidente. El estado fundamentalista islámico más extremo en el mundo ha sido y continúa siendo Arabia Saudita, también el más estrecho aliado de EEUU en el mundo, en parte debido a su fundamentalismo islámico. En la década de 1950 y 1960 hubo una lucha entre el nacionalismo secular árabe y el extremismo fundamentalista islámico. Las dos principales figuras en el lucha fueron el presidente Nasser de Egipto y el Rey y la familia real de Arabia Saudita. EEUU se oponía firmemente al nacionalismo secular en Egipto, Irak y otros sitios, y favorecía al fundamentalismo islámico.
El conflicto se resolvió básicamente con las conquistas de Israel en 1967, que destruyó gran parte del centro de nacionalismo secular de Nasser y uno de los pilares del movimiento del Tercer Mundo, el Movimiento No Alineado, que EEUU también menospreciaba. De hecho, allí fue cuando la relación EEUU/Israel se volvió realmente firme. Un tipo de 'relación amorosa' se desarrolló entre los intelectuales norteamericanos e Israel, que no había existido antes como un servicio real para el poder de EEUU, apoyando el fundamentalismo islámico contra los peligros del nacionalismo secular. Lo mismo sucedió dentro de los territorios ocupados por Israel: Israel apoyó a grupos fundamentalistas, que finalmente emergieron como Hamas, como un arma contra el nacionalismo secular de la OLP [Organización para la Liberación de Palestina].
Esto también sucedió en otros lugares. Es bien sabido que el ex presidente de EEUU Reagan apoyó al fundamentalismo islámico más extremo que EEUU pudo reunir en todo el mundo para intentar desangrar a los rusos en Afganistán. Durante los mismos años, la década de 1980, EEUU apoyó firmemente la dictadura de Zia ul-Haq en Pakistán, que islamizó radicalmente el país, estableciendo las famosas madrazas islámicas con la financiación de Arabia Saudita, que condujo de forma significativa al país hacia el fundamentalismo islámico. La administración Reagan también invalidó las restricciones del Congreso contra la ayuda a Pakistán, basadas en el programa de armas nucleares de Pakistán, que la administración Reagan pretendió hacer creer que no sabían nada. Ahora, por supuesto, el islamismo radical ha desarrollado sus propias características muy amenazadoras y peligrosas.
Lo mismo es cierto del nacionalismo hindú. El nacionalismo fundamentalista está representado principalmente por el PBJ (Partido Bharatiya Janata), uno de los principales partidos políticos de la India, que aboga por un peligroso y bastante extremo nacionalismo hindú. En Gujarat, las recientes elecciones fueron ganadas por Narendra Modi (la principal figura del Movimiento Nacionalista Hindú), que fue en gran medida responsable de las masacres hace pocos años en las cuales murieron unos dos mil musulmanes. Estos no son acontecimientos menores, y no sólo amenazan la democracia, sino cualquier concepción significativa de los derechos humanos.

Movimientos democráticos en Sudamérica

SI: ¿Qué efectos están teniendo las presidencias socialistas de Chávez en Venezuela, Morales en Bolivia, Kirchner en Argentina, Correa en Ecuador y Lula en Brasil en la integración regional, la soberanía socioeconómica y la democracia en toda Sudamérica?
NC: Comencemos con la democracia porque es la más fácil de medir. Existen encuestas regulares realizadas en toda Latinoamérica por una organización de estudios de opinión muy prestigiosa chilena, Latinobarómetro, que estudia en profundidad las actitudes de las poblaciones en diversos países hacia la democracia.
Muy para el desconcierto de Estados Unidos, Venezuela figura en lo más alto en muchas mediciones. Está junto con Uruguay en lo más alto en apoyo a la democracia y apoyo al gobierno. Figura en lo más alto en la valoración del papel del gobierno en cumplir con el progreso económico y en una serie de otras medidas. Los resultados son tan inaceptables en Estados Unidos que simplemente no son publicados pero pueden encontrarse anualmente mirando las encuestas de Latinobarómetro. La última se realizó en noviembre de 2007.
En lo concerniente a los venezolanos, han hecho grandes progresos en democracia y están orgullosos de ello y apoyan al gobierno. Por supuesto, es la opinión de los venezolanos la que cuenta, no la de los norteamericanos. Lo mismo es cierto en Bolivia. De hecho, la elección de Morales fue una victoria espectacular para la democracia. Es difícil encontrar un ejemplo comparable en el mundo, ciertamente nada como eso es concebible aquí. En Bolivia, la inmensa mayoría de la población, que es una población indígena india, por primera vez desde la conquista española, entró en serio en la arena política, ganando poder político y eligiendo a alguien de sus propias filas, superando enormes dificultades. ¿Os podrías imaginar eso sucediendo en Estados Unidos o cualquier país occidental?
No fueron simplemente a las urnas el día de las elecciones. Se trató de movimientos populares masivos, que estuvieron luchando por temas cruciales como derechos culturales, control de los recursos, la eliminación de las políticas neoliberales que estaban destruyendo a las poblaciones, importantes temas por los cuales habían estado luchando durante años. Cuando llegaron las elecciones, estaban organizados y escogieron a su propio candidato. Eso es democracia. Las elecciones en Bolivia en diciembre de 2005 son, con diferencia, el cambio democrático más espectacular de todo el hemisferio. Morales fue inmediatamente condenado por ser autocrático, por apoyar la dictadura, etc. La principal razón fue que él pedía la nacionalización de los recursos de Bolivia. Los críticos no mencionaron que esto se realizó con la aprobación de probablemente el 90 por ciento de la población. Pero eso es tan autocrático y antidemocrático según nuestro baremo. No acata nuestras órdenes, que es lo que la democracia significa para nosotros.
Néstor Kirchner fue una historia algo diferente. Argentina ha sido el cartel de reclamo del Fondo Monetario Internacional [FMI], un gran milagro económico que ellos crearon, excepto que todo se derrumbó en una catástrofe total y la economía Argentina se arruinó. Kirchner sacó a Argentina de allí violando radicalmente las órdenes del FMI y avanzando, como él lo expresó, "para librarnos del FMI para siempre". El FMI es esencialmente una oficina del Departamento del Tesoro de EEUU. Argentina reestructuró y devolvió su deuda con el apoyo de ayuda de Venezuela. Se recuperó con mucha rapidez, para gran sorpresa de los economistas convencionales que predijeron un desastre por esas medidas. Otros países de la región están tomando el mismo rumbo. Brasil, a su manera, pagó su deuda y se libró del FMI. Bolivia se mueve en esa dirección, al igual que Venezuela y otros países. De hecho, el FMI está en serios problemas ahora porque los países en los cuales confiaba para su financiación, principalmente con el cobro de deuda, se niegan a obedecer sus órdenes y están cancelando sus deudas o reestructurándolas.
Todos estos esfuerzos son pasos hacia la integración. Estados Unidos está ahora en una posición en la que apoya a gobiernos sudamericanos del tipo que hubiera derrocado con golpe de estado hace no muchos años. Así Lula es el 'niño predilecto'. Sus políticas no son tan diferentes a las del ex presidente brasileño Goulart a principios de la década de 1960. Él fue derrocado por un golpe de estado planificado por la administración Kennedy, que tuvo lugar unos pocas semanas después del asesinado de Kennedy, estableciendo un tipo de estado de seguridad nacional neonazi de crueles asesinos, una plaga que se esparció por el hemisferio.
Ahora Estados Unidos está apoyando a Lula con la esperanza de mantener una ficción de que existe un cisma entre la 'buena izquierda', Lula, y la 'mala izquierda', Chávez y Morales. Existe algo de verdad en eso, son diferentes. Pero para mantener esa ficción es necesario suprimir bastante información. Por ejemplo, es necesario suprimir el hecho que cuando Lula fue reelegido, su primer gran acto fue viajar a Caracas, Venezuela, para apoyar la campaña electoral de Chávez y para inaugurar un gran puente sobre el Río Orinoco, un proyecto conjunto brasileño-venezolano, y poner en marcha otro. También es necesario suprimir el hecho que poco después, en Cochabamba, Bolivia, que fue el centro de la revolución democrática boliviana, los líderes de los estados sudamericanos se reunieron. Aparentemente ocultaron sus diferencias y emitieron una declaración conjunta para la integración de Latinoamérica en un estilo similar a la Unión Europea. Ellos reconocieron que había un largo camino que recorrer para lograrlo pero que era el comienzo de la andadura en esa dirección. No encuentras esto en la prensa pero es muy importante. El Banco del Sur acaba de fundarse, incorporando a los principales países, Brasil, Venezuela, Argentina y otros más, que se centrará en los problemas de desarrollo en Sudamérica. Eso podría terminar siendo una institución de financiación independiente libre de la influencia del Banco Mundial. Existen dos pasos importantes relacionados tomados por Sudamérica, por primera vez desde la conquista española. Uno es que los países se están moviendo hacia la integración. Han estado muy separados unos de otros, cada uno relacionado con los poderes imperiales a su manera pero separados unos de otros. Eso se está comenzando a superar. Eso es un requisito previo para la independencia. Si no están unificados no pueden resistirse a un poder imperial exterior.
También, están comenzando por primera vez a poner en orden las extraordinariamente importantes divisiones internas en cada país. Sudamérica sufre de una de las peores desigualdades del mundo. Tradicionalmente ha sido gobernada por una pequeña élite europeizada, principalmente blanca, con lazos muy ricos con Occidente: envían su capital a Occidente, poseen sus segundas residencias en Occidente y sus hijos van a Occidente a estudiar. Están bastante desconectados de sus propias sociedades. Por otro lado, tienes a la élite rica, dominante, mayoritariamente blanca y por otro, tienes una inmensa masa de personas profundamente empobrecidas. Esa brecha está comenzando a cerrarse.
Lo que sucedió en Bolivia es un ejemplo asombroso. Incluso en Venezuela existe algún elemento similar. Una de las razones del amargo odio de la élite por Chávez es que él no es blanco, es de raza mestiza. Los temas raciales son importantes allí y están comenzando a ser superados. Existen infinidad de escollos. No puedes predecir el rumbo que tomará, pero los avances son muy positivos.
Latinoamérica está diversificando sus relaciones económicas. Ha dependido totalmente de la inversión, comercio, etc. norteamericano y europeo, pero eso está cambiando. Se están desarrollando ahora relaciones Sur-Sur, entre India, Sudáfrica y Brasil. Los exportadores de materias primas de Latinoamérica -Perú, Brasil, Chile y Venezuela- están comenzando a diversificar sus exportaciones a Asia. China está ahora comenzando también a entrar con inversiones. Todo esto está dando a Latinoamérica muchas más opciones que las que tuvieron en el pasado.
La integración, los pasos para superar las radicales divisiones internas, y la diversificación de relaciones con el mundo son en su conjunto avances muy significativos. A veces se lo denomina socialismo, sea lo que sea lo que eso significa. Pero es cierto que se están dando pasos para el beneficio de la población en general. En Venezuela, por ejemplo, en contra de las afirmaciones aquí [EEUU], la pobreza se ha reducido significativamente. Se están haciendo esfuerzos, a veces exitosos, otros fracasados, a menudo corruptos, pero al menos esfuerzos, para intentar desarrollar un control popular que socave el control tradicional de las élites. Al mismo tiempo, también hay tendencias autocráticas que podrían ser peligrosas a largo plazo, quizás, pero desde luego planes complejos. En conjunto, se están dando pasos que son bastante positivos y uno puede verlo por la reacción hostil aquí. Es una buena medida de ello.
Se están dando pasos en algunos países para traspasar la riqueza y el poder hacia la autoridad odiada en Estados Unidos. En tiempos pasados eso hubiera conducido a golpes de estado militares o estrangulación económica pero Estados Unidos ya no es capaz de eso. El último esfuerzo de un golpe de estado militar fue en 2002 cuando Estados Unidos apoyó un golpe que brevemente derrocó al gobierno de Venezuela, secuestró al Presidente y disolvió el parlamento y el tribunal supremo. Este derrocamiento de la democracia fue apoyado por Estados Unidos y fue muy celebrado públicamente. De hecho, ellos lo denominaron un paso hacia la democracia. Fue rápidamente derrocado por un levantamiento popular y Estados Unidos tuvo que encontrar nuevas formas para derrocar gobiernos: propaganda, subversión, etc. Pero los golpes de estado militares ya no son tan fáciles de ejecutar como antaño en los años de Kennedy y Johnson.

SI: ¿Qué podemos hacer en EEUU para avanzar hacia una verdadera democracia?
NC: Debemos realizar pasos exitosos hacia la democracia mañana. Es ridículo alegar que en el país más rico, más libre y más poderoso del mundo seamos incapaces de hacer lo que campesinos pobres bolivianos han sido capaces de hacer. Por supuesto, podemos hacerlo. Pero requiere compromiso, energía, dedicación, superación de las ilusiones, rechazo de la propaganda, desarrollo de movimientos populares reales y exigir responsabilidades a los líderes. Desarrollad vuestros propios programas y elevadlos a través del sistema político y que sean implementados. Si puede hacerse en un lugar como Bolivia y nosotros afirmamos que no podemos hacerlo aquí, si alguien estuviera viendo esto en Marte, se estaría partiendo de risa. Por supuesto, podemos hacerlo aquí pero no sucede por sí solo.

Más información: www.chomsky.info, www.hegemonyosurvival.net, www.americanempireproject.com

Jason Francis es un colaborador de Share International de Okland, California, EEUU.




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