
Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Enero/Febrero 2009
Título: Fortaleza a través de la paz
Autor: Entrevista con Colman McCarthy por Jason Francis
Fortaleza a través de la paz
Entrevista con Colman McCarthy por Jason Francis
El periodista y pacifista norteamericano Colman McCarthy ha estado impartiendo cursos sobre no violencia y literatura de la paz desde 1982. En 1985 fundó el Centro de Enseñanza de Paz, una organización sin fines lucrativos que ha estado ayudando a colegios en todo Estados Unidos a crear y expandir programas de estudios de paz. Sus publicaciones incluyen All of One Peace: Essays on Nonviolence (1994) y I'd Rather Teach Peace (2002). Colman McCarthy fue entrevistado por Jason Francis para Share International. A continuación reproducimos un extracto de la entrevista.
Share International: ¿Cuál es su definición de paz?
Colman McCarthy: Entre individuos, la paz es el resultado del amor. Si el amor fuese fácil, todos seríamos buenos en ello. Colectivamente, la paz es el resultado de la justicia. Y nuevamente, si la justicia fuese fácil todas las naciones serían buenas en ello.
SI: Usted ha dicho que la fortaleza viene a través de la paz. ¿Podría contrastar su punto de vista con el punto de vista normalmente secundado de que la paz viene a través de la fortaleza?
CM: La fortaleza viene de muchas formas. Los políticos que argumentan que la paz viene a través de la fortaleza se refieren a la fortaleza militar, la fortaleza de la violencia, de la violencia de la bomba nuclear hasta la bomba colocada al borde de la carretera. Si la fortaleza militar fuese efectiva, el planeta hubiese tenido paz desde hace eones. No obstante, en contra de todas las evidencias históricas, se nos dice repetitivamente, guerra tras guerra, siglo tras siglo, que esta vez la violencia funcionará. Hannah Arendt lo expresó correctamente cuando dijo: "La violencia, como cualquier acción, cambia el mundo pero el cambio más probable es hacia un mundo más violento". Actualmente hay activas 35 guerras o conflictos, en los que se estima que mueren 30.000 personas al mes, en la mayoría pobres matando a pobres. Los ricos rara vez van a la guerra. ¿Cuántos miembros del Congreso tuvieron hijos que presenciaron combates en los 12 años de la guerra de Vietnam? Sólo uno. ¿Cuántos soldados norteamericanos en Irak o Afganistán actualmente son graduados de los colegios Ivy League? Dudo que sean muchos.
Lo opuesto a la fortaleza violenta es la fortaleza moral. Muestras de que funciona no son difíciles de encontrar. Sólo en los últimos 25 años, al menos seis regímenes brutales fueron derrocados por personas armadas con las armas del espíritu, no las armas de acero. En 1986, Marcos fue derrocado en las Filipinas por una revuelta pacífica. Pinochet en Chile fue apartado del poder en 1988 por personas que se organizaron durante tres años para tener unas elecciones justas. En 1989, los soviéticos fueron expulsados de Polonia por el sindicato Solidaridad. En 1994 en Sudáfrica, los boicots finalmente funcionaron y Nelson Mandela, encarcelado durante 27 años, se convirtió en el presidente del país. Los estudiantes en Yugoslavia expulsaron a Milosevic en 2001. La incruenta "revolución de las rosas" derrocó al presidente georgiano Shevardnadze en 2003. En cada caso fueron personas moralmente fuertes las que llevaron a cabo estos cambios sin armas, bombas o ejércitos. Probaron que la razón hace el poder.
SI: ¿Qué le inspiró para comenzar a enseñar no violencia?
CM: Como periodista de The Washington Post, entrevisté a muchos de los verdaderos pacificadores del mundo: Desmond Tutu de Sudáfrica, Mairead Corrigan de Belfast, Pérez Esquivel de Buenos Aires, la Madre Teresa de Calcuta, Rigoberta Menchú de Guatemala, Muhammad Yunus de Bangladesh, todos Premios Nobel de la Paz. Siempre formulaba la pregunta esencial: ¿Qué hay que hacer para reducir la violencia e incrementar la paz? La respuesta era siempre la misma: Ve donde está la gente y enseña alternativas a la violencia. Así que seguí su consejo.
Más recientemente he estado impartiendo cursos sobre no violencia y pacifismo en tres colegios de secundaria, así como también en la Universidad Americana, la Universidad de Maryland, la Facultad de Derecho de Georgetown y el Centro para Internos de Washington. También imparto conferencia en unos 30 colegios al año, desde marginales en zonas deprimidas de la ciudad hasta colegios privados de preparación para ingresar a la universidad como Exeter y el Cate School, como también en facultades y universidades, y conferencias relacionadas con temas sociales.
SI: Usted una vez dijo que "demasiados centros educativos procesan a estudiantes como si fuesen lonchas de queso desde la Secundaria Velveeta, todo el espectro hasta la Universidad Cheedar y la Escuela de Graduados Mozzarella", y también que "puedes obtener todos sobresalientes en el colegio y luego salir y fracasar en la vida". ¿Cuán importante es cultivar la inofensividad y el cuidado como un enfoque a la vida en el desarrollo de los jóvenes?
CM: La manía del examen se ha apoderado de nuestros colegios primarios y secundarios. Los profesores están desmoralizados por la obligación de presionar a sus alumnos a escoger las respuestas correctas durante el examen. ¿Estamos creando niños bondadosos, niños amables, niños creativos? Lo dudo. En universidades y escuelas universitarias, la presión de obtener sobresaliente en los exámenes es intensa. Los estudiantes que obtienen un notable en el curso se consideran unos fracasados. En mis clases de secundaria, no doy deberes, sin ejercicios ni exámenes. Es una educación libre de presión. Los profesores inmortales de la historia no daban deberes, ni ejercicios ni exámenes. Estuvo Sócrates entre los más antiguos y Maria Montessori entre los modernos.
SI:¿Cómo enseña paz a sus alumnos?
CM: Leemos la literatura de la paz: A Strenght Through Peace: The Ideas and People of Nonviolence (Fortaleza a través de la Paz: Las ideas y personas de la no violencia) y The Solutions to Violence (Las soluciones a la violencia). El objetivo es familiarizar a los estudiantes con lo que se ha escrito y se está escribiendo sobre las alternativas a la violencia. Los colegios rara vez se acercan a la filosofía del pacifismo y los métodos no violentos de resolución de conflictos. Eso significa que una gran cantidad de colegios están graduando a una gran cantidad de personas incultas. Nos preguntamos por qué tenemos un mundo saturado de violencia: militar, doméstica, económica, medioambiental, gubernamental, violencia legal e ilegal, verbal, emocional y política, como también violencia hacia los animales.
Acabo de impartir un curso a mis alumnos, probablemente el único curso al que han asistido que explora alternativas a la violencia. ¿Graduaríamos alguna vez a alguien de secundaria con sólo una clase en matemáticas o ciencia? ¿Nos atreveríamos a graduar a nuestros estudiantes de primaria con un curso en ciencia, escritura o matemáticas? Ellos cursan estos temas cada año. Debería ser lo mismo con la educación de paz.
SI: ¿Cómo son capaces los alumnos de aplicar lo que aprenden en clase de una forma práctica en sus vidas?
CM: La vida rebosa de conflictos, unos que resolvemos con fuerza violenta o no violenta. Después de pasar un par de semanas en una de mis clases de secundaria leyendo y debatiendo algunos ensayos de Gandhi, un estudiante vino después y dijo que había sido útil aprender sobre el éxito de Gandhi sobre los británicos pero dijo: "Yo vivo en una zona de guerra. Mis padres abusan uno del otro verbal y emocionalmente cada noche, y a menudo es un abuso físico. ¿Cómo detengo esa guerra?" Si no enseñamos paz a nuestros hijos, alguna otra persona le enseñará violencia. Realizo viajes sobre el terreno con mis clases, a colegios empobrecidos, a centros de rehabilitación de drogadictos, a refugios para personas sin hogar, a comedores populares, como también a juzgados y corredores de la muerte, y a conciertos de Joan Baez.
SI: ¿Cómo responde a los escépticos que creen que la violencia tal como la guerra es una opción válida e incluso que su clase debería proporcionar los argumentos presentados por los defensores de la violencia?
CM: Yo no enseño los argumentos de la violencia. Los alumnos ya vienen a clase macerados en ellos, como se enseña en películas, videojuegos, deportes violentos como el fútbol americano y el hockey, los políticos defensores de la guerra, los libros de texto detallando la forma de librar guerras, y a menudo las lecciones aprendidas en casa para "luchar como un hombre".
SI: Usted indica que es fácil culpar a los militaristas, sexistas y racistas de la violencia en la sociedad pero un autoexamen es más difícil. Los adultos probablemente ya han sido condicionados a aceptar la violencia como parte de la vida, incluso si a ellos abiertamente no les gusta. ¿Qué podemos hacer como adultos para encontrar la fuente de la violencia y erradicarla, individual y colectivamente?
CM: No me gusta mucho culpar. Jim Douglas [teólogo cristiano y pacifista] tiene una buena frase: "Lo primero que se verá afectado por nuestro compromiso a la no violencia no será el sistema sino nuestras propias vidas". El sitio para empezar está en nuestras elecciones personales: ¿dónde invertimos nuestro tiempo, dónde gastamos nuestro dinero? Imaginaos la diferencia entre lo que deseamos y lo que necesitamos. Vivid con sencillez para que otros pueden simplemente vivir.
El sitio más práctico para practicar la paz es en la mesa del comedor. ¿Tenemos una dieta basada en la crueldad o libre de crueldad? Más de 12 millones de animales son sacrificados cada día para comida. No creo que tengamos ningún derecho moral a matar o dañar a animales sólo porque nos gusta como saben.
SI: La revista Share International habla sobre la importancia de compartir como el único camino hacia la justicia, siendo la justicia el único camino hacia la paz. ¿Cómo ve el papel del compartir en la creación de la paz?
CM: Desmond Tutu fue preguntado en Boston hace unos años sobre su punto de vista sobre el terrorismo. Él respondió que "la guerra contra el terrorismo no podrá ganarse mientras existan personas desesperadas con enfermedades y viviendo en la pobreza y la miseria. Compartir nuestra prosperidad es la mejor arma contra el terrorismo". Las personas, y las naciones, más libres tienden a ser las que más comparten. Desafortunadamente, de las 25 naciones industrializadas, Estados Unidos ocupa casi en último lugar en PIB compartido con los pobres del mundo.
SI: ¿Qué es lo más importante que podemos hacer para crear un mundo de paz?
CM: Pregunta a la persona que está a tu costado: "¿Qué te está pasando?" y actúa según la respuesta. Si es un momento difícil, únete para escalar las montañas y aguantar la tormenta. Si son buenos tiempos, celébralo, canta y danza. ¡Y en cualquiera de los casos cómprales una suscripción vitalicia a la revista Share International!
Para más información: www.peacejusticestudies.org
Jason Francis es un colaborador de Share International de Oakland, California, EEUU.