Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Septiembre 2009
Título: Inteligencia ecológica
Autor: Por Daniel Goleman, recensión de Cher Gilmore


Inteligencia ecológica

Por Daniel Goleman, recensión de Cher Gilmore - extracto del artículo

Daniel Goleman presenta en Inteligencia Ecológica, su último libro, un nuevo enfoque prometedor para resolver el conflicto histórico entre los beneficios corporativos y el bienestar público. Su subtítulo lo resume así: "Cómo conociendo los impactos ocultos de lo que compramos puede cambiarlo todo".
Goleman es un psicólogo, periodista científico y autor de los best seller Inteligencia emocional, La práctica de la inteligencia emocional, Inteligencia social. Él cree que la información sobre los impactos ocultos de los productos que compramos, en el planeta, nuestra salud, y las personas que los fabrican, ha sido la pieza ausente crucial en el sistema de libre mercado, para el detrimento de todos. Además, él proporciona una amplia evidencia de que los consumidores que poseen esa información podrían impulsar cambios ecológicos positivos en prácticas comerciales, cambio del equilibrio de poder entre las corporaciones y las personas, y finalmente transformar nuestro mundo para mejor.
Actualmente, aquellos de nosotros que nos gustaría hacer todas nuestras compras ecológicamente correctas tenemos poca información sólida sobre la cual basar nuestra elección. Información sobre la miríada de impactos de la mayoría de productos no está disponible, es incompleta o difícil de encontrar. Otros factores también se interponen en el camino, como nuestra tendencia a considerar a los productos como "verdes" o "no verdes". Goldman indica que "ser verde" no es 'esto o lo otro', sino más bien un cúmulo de impactos mejores o peores en relación a muchas dimensiones, desde la extracción de un componente elemental del producto hasta su fabricación, transporte, uso y desecho final. Desafortunadamente, muchas empresas explotan y fomentan el pensamiento de 'esto o lo otro' con "lavado verde", publicitando selectivamente uno o dos atributos virtuosos de un producto e ignorando los impactos negativos en un esfuerzo por presentar al producto de forma positiva. Por ejemplo, Dunkin' Donuts, una cadena mundial de tiendas de donuts, vende sus donuts como "libres de grasas trans" y por tanto saludables, a pesar del hecho de que en su conjunto son una mezcla poco saludable de grasas, azúcar y harina blanca. Somos engañados a pensar por el 'lavado verde' que escogemos sabiamente, pero conociendo todos los datos pertinentes podría revelar algo totalmente diferente.
El reciclaje también contribuye a la 'mentira vital', como Goleman la denomina, de que ya realizamos lo suficiente para proteger el medio ambiente. En realidad, el reciclaje sólo produce una diminuta diferencia en el inmenso daño a las personas y al planeta causado por lo que compramos y utilizamos. Idealmente, cada parte de un producto debería diseñarse para que al desecharlo se biodegrade en componentes que la naturaleza pueda utilizar, o pueda reciclarse en otros productos. Estamos lejos de eso ahora, pero esta filosofía 'de la cuna a la cuna' mejora nuestra perspectiva actual 'de la cuna a la tumba', en donde los productos sencillamente van a los vertederos, filtran toxinas o crean pesadillas medioambientales. Un ejemplo de esto último es el reciente descubrimiento de que algunos ingredientes en las cremas solares matan el coral y están rápidamente destruyendo los arrecifes de corales del mundo.
La mayoría de nuestros procesos industriales fueron desarrollados en un momento en el cual no pensábamos sobre las consecuencias de nuestras acciones, pero ya no podemos permitirnos el lujo de la ignorancia, indica Goleman. A medida de que nos hemos hecho más conscientes de la fragilidad del planeta y de nuestro perjudicial efecto en él, han surgido nuevas disciplinas como la ecología industrial. Una combinación de química, física e ingeniería con ecología, la ecología industrial mide y cuantifica el impacto que los objetos fabricados por humanos tienen en la naturaleza. El reconocimiento y comprensión de la oculta red de interconexiones entre la actividad humana y los sistemas naturales puede considerarse inteligencia ecológica.
La escala de nuestros problemas ecológicos actuales, no obstante, requiere no sólo inteligencia individual, sino también colectiva. Necesitamos ser capaces de armonizar y coordinar nuestros esfuerzos como especie, colaborar y compartir información en una amplia escala para recolectar datos que necesitamos para actuar para el bien mayor. Goleman lista tres principios asociados que, si los seguimos suficientes personas, podrían crear una poderosa fuerza para mejorar nuestros sistemas humanos: 1) Conoce tus impactos, 2) Favorece las mejoras, y 3) Comparte lo que aprendes. Un esfuerzo grupal en estas líneas daría como resultado una mejora progresiva de nuestra inteligencia ecológica dado que cada uno se hace más consciente de las verdaderas consecuencias de lo que hacemos y compramos, realizamos cambios positivos, y divulgamos la información para que otros puedan hacer lo mismo.

GoodGuide.com

Un gran paso hacia la transparencia radical fue hecho con el lanzamiento de GoodGuide, Inc., el 1 de abril de 2008. Fundada por Dara O'Rourke, un ecologista industrial y visionario, la misión de GoodGuide es proporcionar información precisa y exhaustiva sobre productos y empresas en el punto de compra. Para hacerlo, su software integra cientos de complejas bases de datos que se nutren de unos 80 millones de bits (y sigue creciendo) de datos sobre productos y empresas, y resume la información en una valoración en unos segundos. Puede calcular el impacto medioambiental específico de un producto durante todo su ciclo de vida, producción, transporte, uso y eliminación, y realizar éste cálculo hasta una sola sustancia química entre un grupo de ingredientes. A nivel macro, puede comparar una empresa con otras de su campo en actuación medioambiental, de salubridad o social; determinar cuál marca o empresa ha mejorado con el tiempo; y evaluar las políticas de una empresa, su transparencia en información clave y finalmente su impacto en los consumidores, trabajadores y el medio ambiente.
GoodGuide permite a los compradores enfocar la cámara de fotos de sus teléfonos móviles en el código de barras de casi todos los productos de consumo y enviar la foto al servidor de GoodGuide. En unos pocos segundos, GoodGuide devuelve una valoración de ese producto en rojo, amarillo o verde, indicando la virtud relativa del impacto del ciclo de vida de ese producto en tres dimensiones: medioambiental, salud y social. Para detalles sobre la valoración, el comprador puede ir al sitio web de GoodGuide, GoodGuide.com. Además, una función de enlace-caliente permite al comprador enviar un mensaje directamente a la empresa sobre un producto específico, lo que proporciona a su dirección datos de marketing útiles. Este sistema de cámara de fotos de teléfono móvil es sólo un comienzo, comenta O'Rourke, y será mejorado con más desarrollos. Igualmente, sólo está cubierta una fracción de todos los productos, pero el rango aumentará con el tiempo.
Claramente, para que éste o cualquier otro sistema de valoración marquen una diferencia significativa, un gran número de compradores deben utilizarlo. Aunque es un momento afortunado dado que la revolución digital nos ha presentado con más formas de compartir información de las que hayamos tenido nunca: YouTube, Facebook, MySpace, y sistemas de mensajería instantánea como Twitter. Y la próxima generación de jóvenes está completamente sintonizada con estas tecnologías. Además, se podría esperar que los cientos de redes de activismo social organizadas alrededor de la salud, la ecología y los derechos humanos adopten el sistema GoodGuide y lo difundan. A pesar de los temas por resolver, como la forma de educar a las personas para ser más conscientes a la hora de comprar, cómo crear credibilidad para GoodGuide y cómo suscribir a un gran número de usuarios necesarios para hacerlo efectivo, no hay manera de detener una idea cuyo momento ha llegado.

Recursos: www.goodguide.com, para evaluaciones sobre impactos medioambientales, en la salud y sociales de productos; www.earthster.org, para innovaciones ecológicas en la cadena de suministro y evaluaciones de ciclos de vida; www.environmentalheathnews.org para los últimos hallazgos científicos sobre salud y medio ambiente; www.cosmeticsdatabase.com para Skin Deep, la base de datos de ingredientes en productos cosméticos y de cuidado personal.

El libro de Daniel Coleman ha sido publicado en inglés por Allen Lane y por Broad Business. El título principal es seguido por un subtítulo algo diferente en cada edición:
Daniel Goleman, Ecological Intelligence, Knowing the hidden impacts of what we buy: how radical transparency transforms the marketplace, Allen Lane, Mayo 2009. (Inteligencia ecológica, Editorial Kairós, 2009).

Cher Gilmore es una colaboradora de Share International de Los Angeles, EEUU




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