
Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Octubre 2009
Título: Ángeles en Astronaves por Giorgio Dibitonto: "Un nuevo Moisés os guiará"
Autor: Recensión de Gerard Aartsen
Ángeles en Astronaves por Giorgio Dibitonto:
"Un nuevo Moisés os guiará"
Recensión de Gerard Aartsen - un extracto
¿Cuántos artículos o libros ha leído que le han dejado alguna impresión indeleble, como si comprendiera el significado de la vida de repente, o como si viviera las experiencias del escritor usted mismo? Muchos lectores de Share Internacional probablemente enumerarían uno de los libros de Benjamin Creme, o un artículo o entrevista sobre la Reaparición, como una experiencia así. Indudablemente, la mayoría de personas tienen una literatura personal favorita, como una de las obras de Shakespeare. Pero francamente, una vez que uno se ha familiarizado con las enseñanzas de la Sabiduría Eterna, ¿cuán a menudo uno encuentra algún tipo de libro que nos deja con una sensación de que hemos experimentado realmente algo?
No había mucho sobre el tema de Ángeles en Astronaves que me preparara para la experiencia que leer este libro de 1983 de Giorgio Dibitonto resultó ser. El autor describe cómo él y dos de sus amigos son contactados por los Hermanos del Espacio en 1980 y, durante un período de varios meses, son entrenados para contactos y experiencias más intensivos. Finalmente son conducidos en varios viajes en naves espaciales, donde seres excelsos les enseñan valiosas lecciones sobre la vida en la Tierra y en otros planetas. También se les pide a Dibitonto y a sus acompañantes que divulguen advertencias sobre una inminente catástrofe si la humanidad no cambia de dirección. El abierto tono y referencias cristianos resultaron inicialmente una prueba de mi apertura de mente, dado que me llevó más de año y medio finalmente sentarme y leerlo apropiadamente.
Hasta entonces, los aspectos más interesantes parecieron ser los comentarios de Benjamin Creme sobre los orígenes venusianos de George Adamski en el prólogo del editor, y el hecho de que el autor fue presentado al Hermano del Espacio que vivió en la tierra como Adamski (como fue confirmado por el Maestro de Benjamin Creme en Share International, Octubre 2008) por las mismas personas del espacio que Adamski presentó al mundo en sus libros como el saturnino Ramu, los venusianos Orthon y Kalna, los marcianos Firkon y Ilmuth, y Zuhl.
En su primer encuentro con su contacto celestial, se le dice al autor: "No es la primera vez que nos hemos encontrado con hombres de la Tierra de esta manera... En vuestras sagradas escrituras has leído que el Señor habló a los hombres de la Tierra desde una nube. Tu presente encuentro no difiere del que fue experimentado por tus antepasados a lo largo de las eras". Muchas referencias a los bíblicos "pilares de nubes de día y pilares de fuego de noche", que condujeron a los israelitas a través del desierto, son explicados aquí como ovnis guiando a la humanidad en tiempos de prueba, tanto histórica como actualmente, mientras que los ángeles y arcángeles de la Biblia son revelados aquí como los Hermanos del Espacio.
El contacto principal extraterrestre de Dibitonto, al que George Adamski se refería como 'Ramu' en su libro Dentro de las Naves Espaciales, se hace llamar Rafael y revela que él fue el 'ángel' en forma humana que protegió al joven Tobías en el apócrifo Libro de Tobit. [Curiosamente, el nexo entre los ángeles 'históricos' y los Hermanos del Espacio lo refuerza más H.P. Blavatsky en La Doctrina Secreta, Tomo III, donde habla sobre los siete "'regentes estelares' o las deidades informadoras de los siete planetas", que ella identifica como "Mikael, Gabriel, Rafael, etc..." En el mismo capítulo, Blavatsky describe a los "Señores de las Huestes", o tsabaoth en hebreo, que literalmente significa "el ejército de la nave".]
Según Giorgio Dibitonto, Rafael explica: "Dios es llamado el Señor de las Huestes. La Biblia te habla sobre una batalla entre las huestes celestiales y las fuerzas del mal. Es bueno que las huestes del Señor estén siempre presentes, trabajando diligentemente por el triunfo del bien sobre la Tierra, un ejército invitado en una 'batalla' de amor y salvación contra el mal". Y como si fuese una referencia directa a lo que el Maestro de Benjamin Creme denomina 'La agrupación de las Fuerzas de la Luz', Rafael añade: "Nuestro número crece incluso más ahora en este momento de nuestra venida a la Tierra para esta gran misión".
La gran misión de la que Rafael habla es elaborada más adelante por Firkon, que explica: "Las personas de la Tierra deben prepararse para un nuevo viaje, uno sin parangón en toda vuestra historia. Ningún suceso que haya sucedido hasta ahora en la Tierra, puede compararse con aquello que está frente a vosotros ahora". Refiriéndose al Éxodo, él explica: "Nubes y pilares de fuego, que actualmente denominarías platillos voladores y naves nodriza, fueron vistos sobre los líderes de los hebreos que huyeron de Egipto. Exactamente las mismas señales y realidades auguran estos días en un nuevo viaje final, que os conducirá desde vuestra actual miseria, hasta una verdadera tierra prometida de amor universal".
Nuestra "actual miseria" es descrita por Rafael como el resultado de la experimentación por parte de la humanidad de vivir según sus propios deseos. Con ello, comenta, "el ciclo de nuestro tiempo actual ha comenzado. Vosotros, que habéis comido los frutos infinitos del amor universal, habéis querido disfrutar de una sola fruta, es decir, intentar el desolador sendero de lo incorrecto... El hombre comenzó a poner lo malo en lugar de lo bueno, y decadencia en lugar de progreso". Para tranquilizar a sus acompañantes humanos, Rafael añade: "Amamos a Dios, nuestro Padre, porque él nos ama a nosotros. Él nos ama incondicionalmente, y nosotros hacemos lo mismo, porque ésta es la respuesta apropiada. Pronto vuestro planeta comprenderá esto también, y el tan esperado día llegará para vosotros. Os digo de verdad, será pronto".
Aunque arropada de términos bíblicos, la información que le es dada a Dibitonto coincide de muchas maneras con la información de Benjamin Creme y de su Maestro sobre la transición de la antigua era de Piscis a la nueva era de Acuario. Un ejemplo llamativo es cuando Orthon y Firkun debaten, como una de las señales que anuncian esta transición, las manifestaciones del Maestro que fue la Virgen, que ellos dicen "...aparece en la Tierra mucho más a menudo de lo que son conscientes las personas. Muchas veces ha certificado su presencia con señales que suscitan sobrecogimiento y asombro, como en Fátima..." Rafael explica que ha llegado el momento para el cumplimiento de la tercera predicción de Fátima, que Benjamin Creme ha descrito como "el hecho de la inminente aparición del Cristo en el mundo" (Share Internactional, Octubre 2000).
Las similitudes con la información de Benjamin Creme sobre la Reaparición de Maitreya, el Cristo se hacen incluso más explícitas cuando, en otra ocasión, Kalna dice: "Los hebreos fueron guiados por un gran hermano universal, que nació aquí para cumplir esta importante misión. Su nombre era Moisés. Vosotros seréis guiados por un nuevo Moisés al que todos amamos y admiramos mucho. Él guiará a todas las personas en este nuevo éxodo, como un buen hermano o padre. Todos lo que confíen en él y que deseen tenerle como su líder, llegará a esa meta que ya ha sido escogida". En otra ocasión, una Hermana del Espacio, a la que se refieren sólo como "la señora gentil", añade: "Hoy, la hora de la verdad universal ha llegado, y un nuevo Moisés os guiará a todo aquel que lo desee a resguardo, sin importar la raza o la nacionalidad. Él será capaz de leer en cada corazón el más mínimo anhelo de bondad y justicia, que es lo mismo que el amor universal".
Esta referencia a las preocupaciones sociales de Maitreya también se hace más explícita, esta vez por Orthon: "El estado de subdesarrollo de muchas partes del mundo causa hambruna y muerte por medio de la desnutrición y la enfermedad, como consecuencia de la pobreza. Esa es una carga de culpa muy pesada para ser soportada por aquellas personas que tienen una cultura floreciente". Antes Rafael había insinuado las vastas consecuencias del estado de nuestro planeta diciendo: "La Tierra no está en armonía, y vibraciones desintegradoras, como las calamidades que azotan sus apesadumbradas multitudes, crean zonas cada vez mayores en el planeta donde las energías de vida son socavadas. Un día comprenderéis la realidad de estas condiciones que están más allá de vuestra limitada ciencia. Aquellos pocos que han comenzado a comprender la verdadera situación son malinterpretados y desoídos"...
A pesar del inequívoco acento cristiano de la narración del autor, de una forma sutil e indefinible, la descripción de Dibitonto rompe la barrera entre nuestra experiencia consciente de la vida física densa en la Tierra y, no sólo la vida en otros planetas, sino, parecería, la vida en los planos internos de existencia más elevados, dejando como resultado al lector con un sentido abrumador de unidad, similar al que uno experimenta durante una bendición de Maitreya.
En un pasaje, que describe la conclusión de una visita a "un planeta maravilloso", el autor parece describir justo una experiencia así cuando dice: "Me sentí envuelto en una paz perfecta y fundido en un éxtasis calmado. Cuando estaba en su punto álgido... un fuego sublime tomó posesión de todo ser viviente presente. Fue como un cordón dorado, de abismo a abismo, de mundo en mundo, de cielo en cielo, de éxtasis en éxtasis. Se acercó para mirar en nuestros ojos y reivindicar la posesión de cada fibra de nuestro ser, y también con respeto a cada hermano (o hermana) individual presente, y la divina Madre y el Señor. Vi un Rostro Divino de incomprensible belleza que descendía de lo alto... Esta sublime personificación se repitió una segunda e incluso una tercera vez, la última vez pareció aparecer como si viniera de todas las direcciones en todos los puntos de la habitación al mismo tiempo..."
La realidad de la que habla este libro no se transmite a través de las palabras que el autor escoge para describir sus experiencias y las enseñanzas y revelaciones que él y sus acompañantes reciben. No obstante, la realidad de nuestra interconexión, no sólo como una familia humana en este planeta, sino con cada expresión de Vida en todo el infinito cosmos, habla desde este libro de una forma que las palabras solas no podrían conseguir. Parece presentarse a través de un definido realce de nuestra conciencia despierta consciente que perdura durante varios días después hasta el punto de que es más difícil comprender la violación de la humanidad de sí misma como lo vemos a diario en las noticias, o incluso disfrutar de lo que uno previamente consideraba formas 'inocentes' de entretenimiento, como ver series de televisión o una película.
Leer este extraordinario libro ha evocado en mí una comprensión más profunda de nuestra conexión y nuestro lugar en el cosmos como el cuerpo del Creador, donde la humanidad sólo podrá deambular libre cuando comprenda, y actúe desde una experiencia de su unidad esencial con todo.
Giorgio Dibitonto, Angels in Starships (Ángeles en Astronaves), UFO Photo Archives, Tucson AZ, EEUU 1990. (Originalmente publicado como Angeli in Astronave, Edizioni Mediterranee, Italia, 1983.)
Gerard Aartsen es un colaborador de Share International de Ámsterdam, Holanda.
Preguntas y respuestas sobre Ángeles en Astronaves:
P. De la información que los Hermanos del Espacio dan en el libro de Dibitonto parecería que la mayoría, sino todos, los ángeles y muchos de los profetas del Antiguo Testamento eran Hermanos del Espacio. ¿Podría comentar esto por favor?
Benjamin Creme: Ninguno de los profetas eran Hermanos del Espacio sino miembros de la Jerarquía Espiritual de la Tierra. Algunos de los 'ángeles' fueron realmente visitantes de otros planetas.
P. La 'bendición cósmica' que Dibitonto describe en el capítulo 15 de su libro involucra a Hermanos del Espacio que el autor se refiere como "la Mujer Bendita" y "el Señor", en una ligera y velada referencia a la Virgen, y Jesús o el Cristo, respectivamente. ¿Estuvo el suceso que Dibitonto describió aquí presenciado por el Maestro que fue la Virgen y el Maestro Jesús? ¿O eran Ellos Hermanos del Espacio de la misma 'estatura' si uno puede utilizar tal término?
Benjamin Creme: Ellos eran el Maestro que fue la Virgen y el Maestro Jesús.
P. En varias ocasiones los Hermanos del Espacio parecen advertir de sucesos catastróficos que les esperan a la humanidad debido a sus pensamientos y acciones erróneos, que evocan el Apocalipsis bíblico. ¿Podría ser que los Hermanos del Espacio más bien advierten sobre el colapso de nuestras anticuadas estructuras actuales, mientras que el autor interpretó estas advertencias según su propia comprensión (aparentemente cristiana) de los sucesos que envuelven la Segunda Venida?
Benjamin Creme: No. Ellos estaban advirtiendo sobre las catástrofes del calentamiento global y la degradación de nuestro medio ambiente, el planeta.
P. El Hermano del Espacio que George Adamski llama Ramu se identifica aquí como Rafael. Debido al nombre, pero también debido al tipo de experiencias que Dibitonto describe en su libro, me recuerda al "ser avanzado" que llevó a la Sra. Vera Stanley Alder en un viaje por los planos internos, tanto en el micro como en el macrocosmos (¡si existe tal distinción en los planos internos!), que ella relató en su autobiografía, From the Mundane to the Magnificient (De lo mundano a lo magnífico). ¿Fue el contacto del espacio de ella el mismo Rafael que el de Dibitonto?
Benjamin Creme: No