Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Noviembre 2009
Título: El medio ambiente - una recopilación (2ª Parte)


El medio ambiente - una recopilación (2ª Parte)

El mundo está experimentando más perturbaciones climáticas mientras sus líderes se preparan para la Conferencia sobre el Clima de Naciones Unidas en Copenhague en diciembre de 2009. Para resaltar la urgencia de la necesidad de cambio para salvar nuestro planeta, presentamos una segunda selección de citas sobre el tema del medio ambiente de Maitreya (Mensajes de Maitreya el Cristo y Las Enseñanzas de Maitreya - Las Leyes de la Vida), el Maestro de Benjamin Creme (Un Maestro Habla) y de los escritos de Benjamin Creme.
Ver primera recopilación sobre medio ambiente, Share International Junio 2006.
A continuación reproducimos extractos de la recopilación.

Nuestra principal labor ahora es cuidar el medio ambiente. Esta se convertirá en la responsabilidad de todo individuo, político, gurú, santo y científico. Nuestras energías se invertirán en volverlo saludable nuevamente. Cuando eso ocurra habrá menos sufrimiento, enfermedad y pobreza. (Las Enseñanzas de Maitreya - Las Leyes de la Vida)

Las primeras señales de una nueva conciencia global pueden verse al comprender los hombres la necesidad de la cooperación para solucionar los problemas medioambientales. Esto es un buen augurio para el futuro y muestra una correcta respuesta a un serio problema que afronta la raza: a menos que el daño que se está infligiendo ahora al equilibrio medioambiental del planeta sea restablecido rápidamente, la expectativa de vida de muchos decrecerá dramáticamente. Nadie, rico o pobre, está completamente libre de este pernicioso colapso del sistema inmune humano. El hombre fuerza ese sistema ateniéndose a las consecuencias.
A pesar de la seriedad de éste y otros problemas, se ha progresado mucho en su solución, y muchos grupos existen, en todo el mundo, cuya principal preocupación es dar a conocer estos riesgos a las instituciones gubernamentales de cada país. Siendo esto así, hay sobradas expectativas de que las naciones emergerán de este periodo de prueba con una nueva confianza en el futuro, y con los beneficios de la cooperación y la ayuda mutua.
De esta manera, las energías de Acuario están, realmente, uniendo a los pueblos, creando los lazos de cooperación y comprensión, y, aunque lenta y gradualmente, unificando las fuerzas dispares de la presente dispensación en un todo sintético. La Nueva Era está realmente sobre nosotros. El inminente advenimiento de Maitreya y Su Grupo indicará su inau­guración. (Maestro de Benjamin Creme, de 'La Nueva Era está sobre nosotros')

Cada descubrimiento de la realidad, de aspectos de la realidad, es bello. Es un desenvolvimiento bello de las riquezas de la vida, el sistema natural en el cual vivimos, que llamamos naturaleza. El único proble­ma es que nos separamos de él. Vemos la naturaleza como algo que está fuera de nosotros. Creemos que Dios está ahí arriba y nosotros estamos aquí abajo. No existe en realidad ninguna separación. No estamos separados de la naturaleza; esa es la razón por la cual no deberíamos explotar el medio ambiente. No estamos separados de lo que llamamos Dios. Es inmanente en cada aspecto de nuestro Ser. Y tampoco estamos separados unos de otros, que es algo muy importante que aún tenemos que descubrir. (Benjamin Creme, El Gran Acercamiento)

Cuando la humanidad comprenda cuán grave es el desequilibrio ecológico de su hogar planetario, deberán realizar los pasos tan urgentemente necesarios para remediar la situación. Si los hombres no respondieran con la suficiente resolución serían culpables de sumir el planeta a una lenta pero inevitable destrucción. ¿Cuál sería, entonces, el legado transmitido a sus hijos? Para que esta autodestrucción no prevalezca, todos deben actuar juntos, y realizar los sacrificios necesarios. Esto supondrá un cambio completo de actitud sobre la integridad del planeta y de lo que actualmente se consideran las necesidades de los hombres.
No será fácil para algunos aprobar los cambios necesarios pero sólo con tal cambio puede asegurarse la vida del planeta. Ya se han ocasionado profundas mermas de las reservas esenciales de árboles de la Tierra. La deforestación ha causado una creciente pérdida de oxígeno y el aumento de gases de carbono. Esto ahora se encuentra en un punto crítico y exige una acción inmediata. La realidad del calentamiento global está ahora aflorando en las mentes de millones de personas, y no obstante, a pesar de las abrumadoras pruebas algunos aún niegan que las acciones de los hombres sean la causa.
Nosotros, vuestros Hermanos Mayores, podemos decir con total convicción que las acciones de los hombres son responsables del ochenta por ciento del calentamiento global. Maitreya, descubriréis, no tardará en llamar la atención del hombre sobre este urgente problema. Él confrontará a los hombres con las alternativas: los resultados beneficiosos de la acción presente, por un lado, y la destrucción que resultará de no hacer nada, o demasiado poco, por el otro. Así, la decisión es sólo del hombre. (Maestro de Benjamin Creme, de 'Salvar el planeta')

Nosotros tenemos una influencia directa en nuestro medio ambiente. Muy pronto, con las enseñanzas de Maitreya y los Maestros, la humanidad comprenderá que, lo que entendemos por Dios, naturaleza, medio ambiente y humanidad son uno. No existe separación entre ellos. Todo, según Maitreya, está interconectado. Cada átomo, cada partícula de cada átomo está relacionada con cada partícula de todo el cosmos. Por tanto lo que sucede en un aspecto de la creación, inevitablemente tiene un efecto sobre otros. La humanidad es parte de su entorno cotidiano; lo llamamos naturaleza. Las formas mentales destructivas de la humanidad producen las condiciones de desequilibrio y tensión en el mundo. La falta de equilibrio entre el mundo desarrollado y el Tercer Mundo, la pobreza y sufrimiento que resultan de tal desequilibrio, y por consiguiente las formas mentales de dolor, agonía y destrucción, se vierten en el cinturón mental del mundo. Estas afectan a los elementales dévicos, cuya labor es controlar el patrón meteorológico del mundo. (Benjamin Creme, La Misión de Maitreya, Tomo III)

Mucha de la destrucción que está teniendo lugar actualmente en el mundo, las desacostumbradas condiciones meteorológicas, huracanes como el Gilbert, inundaciones como las de Bangladesh y Sudán, no son 'actos de Dios', son el resultado de la acción de la Ley de Causa y Efecto. Nosotros mismos ponemos en marcha las causas que producen estos efectos. Estas perturbaciones de los patrones meteorológicos están en nuestras propias manos. Las inundaciones y huracanes violentos son la liberación de fuerzas destructivas, nuestras fuerzas destructivas, y crean como resultado calma y equilibrio para la humanidad. Si usamos de forma errónea nuestro libre albedrío y nuestros recursos, si nos comportamos violentamente, competitivamente, creando perturbaciones en el mundo, afectamos a los elementales que controlan la meteorología. Tan pronto como entremos en armonía, ellos también lo harán. (Benjamin Creme, La Misión de Maitreya, Tomo II)

Mi labor será mostraros que para la humanidad los caminos se separan. Las señales están colocadas, y de vuestra decisión depende el futuro de esta Tierra. Estamos aquí juntos, vosotros y Yo, para asegurar que el hombre elige el sendero correcto, el único Camino que puede conducirle a Dios. (Maitreya, del Mensaje Nº 19)

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Según Maitreya, las explosiones nucleares alteran los elementos de la naturaleza. Toda la Creación está compuesta de átomos. Si alteras el patrón, los elementos de la naturaleza, los ciclos meteorológicos, y los seres humanos también se ven alterados. Puesto que los objetos creados por los hombres, como los aviones, están también compuestos de átomos, cuando estas pautas reciben interferencias, los accidentes son inevitables. Las personas cuyo equilibrio mental, espiritual y físico es débil pueden enloquecer debido a una alteración de los patrones atómicos. (Colaborador de Maitreya, SI Diciembre 1988)

.una nueva fase en la historia del hombre comienza. Paso a paso, los hombres pondrán en movimiento los requisitos del futuro. Estos deben respetar el destino y libre albedrío de todos. El derecho a las necesidades básicas de la vida: comida, cobijo, sanidad y educación, deben condicionar la dirección de las acciones de todos los gobiernos. La protección del medio ambiente - con todo lo que ello conlleva - debe convertirse en una obligación sagrada que permitirá a los hombres, con el tiempo, a cuidar del planeta hasta su curación. Así deberá ser si los hombres quieren heredar su derecho de nacimiento y encontrar, nuevamente, su sendero hacia Dios. (Maestro de Benjamin Creme, de 'Los requisitos del futuro')

Debemos respetar nuestro medio ambiente, no destruirlo. Cuando quieres subir al tejado de tu casa, necesitas una escalera. Una vez allí, debes tirarla o abandonarla, porque hay otros que la necesitarán. Lo mismo ocurre con el medio ambiente respecto a las generaciones futuras. (Las Enseñanzas de Maitreya - Las Leyes de la Vida)

El mundo está ahora sufriendo profundamente el mal uso de los recursos. Hemos contaminado tanto nuestro planeta que no hay nadie en el mundo actualmente, probablemente, -excepto un Maestro- que esté libre de la contaminación creada por nosotros mismos: el aire, la tierra, los océanos del mundo están contaminados hasta tal punto que realmente estamos poniendo en peligro nuestra propia especie y los reinos sub-humanos. Así es como la Tierra realmente sufre, estos son los cambios que tienen que corregirse, los cambios que están ocurriendo en nuestro sistema inmunológico como resultado de estos agentes contaminantes. El gobierno del mundo necesita una transformación completa -este es el cambio que tendrá lugar. (Benjamin Creme, La Misión de Maitreya, Tomo III)

Se podría decir que finalmente algunos hombres están comenzando a tomarse seriamente los peligros planteados por el calentamiento global y los consiguientes cambios climáticos que está causando. Es cierto que existe mucha discrepancia sobre la realidad y alcance de los peligros, y de los mejores medios para abordar los problemas que se admite que existen. Sin embargo, no cabe duda de que algunos hombres, al menos, están reconociendo que los hombres se enfrentan a una tarea formidable para detener el progreso de la destrucción y estabilizar el medio ambiente. También es cierto que incluso los hombres más conscientes y preocupados conocen poco la amplitud y complejidad de los problemas.
El problema de la contaminación es uno de esos casos. La contaminación toma muchas formas, algunas obvias y fáciles de abordar, si existe la voluntad de hacerlo. Algunas, sin embargo, requieren de una ciencia y un remedio aún desconocidos para el hombre; son tan tóxicos y destructivos que deberían tener la máxima prioridad para superarlos. El efecto de la contaminación en la calidad del aire, los alimentos, en los animales y en los peces, en los ríos y los océanos, es conocido pero en gran parte ignorado. El más destructivo de todos, el causado por la radiación nuclear, espera el descubrimiento por parte de los científicos de la Tierra. Los niveles superiores de la radiación nuclear están más allá de la actual tecnología atómica. También son los más tóxicos y peligrosos para el hombre y los reinos inferiores. En todos esos niveles deben superarse los problemas de la contaminación. Esto puede lograrse sólo con una completa reconstrucción de las actuales estructuras políticas, económicas y sociales.
El hombre ha devastado y contaminado la Tierra, y dañado gravemente su propio entorno. Ahora el hombre debe considerar como una primera prioridad remediar aquello que ha dañado para así restablecer la salud de su planeta enfermo. Él debe aprender a simplificar sus exigencias sobre el planeta y aprender la belleza de la simplicidad y la alegría de compartir.
El hombre tiene poca elección: la urgencia de la tarea exige acción inmediata; pocos realmente comprenden la verdadera magnitud del daño ya infligido. La pregunta puede formularse: ¿puede el planeta Tierra ser salvado y con qué medios? La respuesta es un rotundo ¡SÍ! y por medios que conllevan la transformación de los modos de vida actuales de la mayoría de los hombres. (Maestro de Benjamin Creme, de 'La Tierra atribulada')

Cuando Me veáis sabréis que el punto decisivo ha sido alcanzado, que Mis Fuerzas están congregadas en gran número, y que la victoria está asegurada. Mi Plan es difundir en el mundo Mi sencilla Enseñanza de la Verdad: que los hombres son Uno, todos hermanos; que Dios ama a todos los hombres por igual; que la naturaleza proporciona el sustento para que todos compartan; que, viniendo como Yo lo hago del pasado de la humanidad, conozco las respuestas al dilema del hombre. Os mostraré las sencillas maneras de cambiar, de relacionarse correctamente unos con otros, de manifestar correctamente la Voluntad de Dios. (Maitreya, del Mensaje Nº 55)

Cuando los hombres tomen la decisión de compartir juntos los productos de este mundo abundante, un suceso extraordinario y misterioso tendrá lugar: de golpe, los hombres comprenderán que la necesidad de la guerra ha pasado, la amenaza del terrorismo desaparecerá rápidamente, la confianza engendrada por el compartir hará que los problemas que afrontan los hombres, medioam­bien­tales y territoriales, se resuelvan en una buena voluntad floreciente. A través del compartir, los hombres comprenderán que son hermanos, y actuando como hermanos en estrecha cooperación, comenzará el proceso de transformación de este mundo. (Maestro de Benjamin Creme, de 'El secreto de vivir')

Es precisamente el uso erróneo de recursos, el ciego seguimiento de las fuerzas del mercado, la competitividad, lo que ha creado la contaminación que está ahora demostrándose como un riesgo ecológico tan grande. Estamos envenenando nuestro planeta tan rápidamente que, a menos que cambiemos muy pronto de dirección, será demasiado tarde, y las futuras generaciones sufrirán increíblemente por ello. Afortunadamente, la naturaleza es muy elástica, y creo que se recuperará. Hay ya muchas personas, e incluso gobiernos, ante la insistencia de varios grupos de diferentes naciones, que están empezando a interesarse por los problemas de la contaminación. Sé que locos como Saddam Hussein pueden incendiar los pozos de petróleo de Kuwait y deshacer en una semana lo que se ha tardado años en conseguir; sin embargo, cada vez más gobiernos, grupos e individuos están viendo la necesidad de un replanteamiento ecológico, de una solución al problema de la contaminación. Pero ésta no será frenada mientras tengamos tanta competitividad en nuestros métodos y políticas de producción.
Tenemos que cambiar nuestra actitud hacia la producción, desde la presente, basada en la codicia, el despilfarro y la competitividad, hasta una basada en la suficiencia. En vez de decir: "¿cuánto podemos producir y cuán rápido?" tenemos que decir: "¿cuánto necesitamos? ¿Cómo de pequeña es la cantidad de este artículo que necesitamos usar? ¿Cómo de pequeña es la cantidad de esto o aquello capaz de darnos una vida rica y plena, pero de tal modo que todos los individuos puedan compartir esa vida?" (Benjamin Creme, La Misión de Maitreya, Tomo II)

Maitreya abogará por una forma de vida más sencilla, una que se amolde con la realidad de la situación del planeta. Cuando suficientes personas estén convencidas de que esto es necesario habrá un creciente movimiento para simplificar en todo el planeta. Esto sucederá con una velocidad bastante inusual, tan inspiradas estarán millones de personas por la necesidad de cambio. Así se contrarrestarán los peligros más graves a que se enfrenta el planeta Tierra. Esto alentará a muchos y estimulará su disposición a más cambios.
Confrontados con el dilema del cambio necesario los hombres llegarán a comprender la inevitabilidad de aceptar el principio de compartir. Sólo el compartir hará prácticos y posibles estos cambios. Sólo a través del compartir puede utilizarse con éxito la abundancia del Planeta Tierra. Sólo a través del compartir puede esta abundancia conservarse correctamente. Sólo así puede el Planeta mismo vivir en armonía con su entorno y sus habitantes. (Maestro de Benjamin Creme, de 'Salvar el planeta')

Mi Misión, como ya os he dicho, es doble: liberaros de la esclavitud de las limitaciones que os habéis impuesto, y llevaros conmigo de regreso a Dios. Os mostraré que mediante la justa distribución de los múltiples recursos de la Tierra, todos los hombres pueden disfrutar de la generosidad de Dios. Os mostraré, también, que el Sendero hacia Dios es verdaderamente sencillo, que vuestra Chispa Divina se manifestará a través de Mí. Dejadme hacer este trabajo por vosotros, amigos Míos. Dejadme guiaros hacia vuestra herencia divina. Os mostraré maravillas de las cuales no podéis soñar. Quitaré de vuestros ojos la venda de la ignorancia. Arrojaré de esta Tierra para siempre la maldición del odio, el pecado de la separación. (Maitreya, del Mensaje Nº 51)

Si los hombres quieren salvar este planeta de los resultados del calentamiento global, ellos deben hacer infinitamente más que lo planeado para limitar las emisiones de carbono, y en un período más corto de tiempo que lo generalmente aceptado como necesario. Los hombres han sido lentos en reconocer los peligros, e incluso ahora, muchos se niegan a asumir los problemas seriamente. Tales actitudes, sin duda, ponen en peligro el futuro del planeta Tierra. Como máximo, los hombres tienen entre diez y quince años para establecer un equilibrio antes de que tenga lugar un daño irreparable.
Para lograr este objetivo, los hombres deben cambiar drásticamente la actual forma de vida, y abrazar formas más simples de vivir y trabajar. Pasados están los días en los cuales los hombres violentaban y devastaban el planeta a voluntad, sin pensar en las generaciones venideras, ni tampoco viendo ni cuidando debidamente el medio ambiente que se ha deteriorado gradual e inevitablemente.
Cada año, y durante muchos años, enormes áreas de antiguos bosques primarios son talados de árboles dadores de vida sólo para beneficios comerciales.
La comercialización realmente es un mal agüero para la humanidad al estrujar aún más los cuellos de los hombres. La comercialización, dice Maitreya, es más peligrosa para los hombres que la bomba atómica, y está mostrando su poder destructivo en el caos económico que reina en el mundo actualmente. (Maestro de Benjamin Creme, de 'La maldición de la comercialización')

Durante aproximadamente un siglo y medio hemos pensado que estaba perfec­tamente bien arrasar y despojar al planeta para conseguir beneficios a corto plazo - hacer dinero, impulsar la industria, todas las fuerzas e ideas que provocaron la revo­lución industrial. Ahora tenemos que hacer frente a la revolución post-industrial, que es un nuevo concepto. Hemos pasado la época de la industrialización del siglo XIX, y su perfeccionamiento en el siglo XX, y no sabemos lo que nos queda por delante. Debe existir algún tipo de creación de bienes, pero la mayoría de personas no saben que eso adoptará una forma completamente distinta, utilizando métodos completamente diferentes que no perjudicarán al planeta. Ahora estamos despertando a la urgencia de este problema planetario, ecológico. (Benjamin Creme, El Arte de la Cooperación)

Mi plan es mostraros que la solución para salir de vuestros problemas es escuchar una vez más la verdadera voz de Dios dentro de vuestros corazones, compartir los productos de este mundo tan abundante entre vuestros hermanos y hermanas en todas partes. (Maitreya, del Mensaje Nº 11)

Por fin, bajo la presión de sus pueblos, los gobiernos están aceptando la necesidad de proteger y nutrir el medio ambiente del cual depende toda vida futura. Sin semejante sabia gestión, el futuro para la humanidad sería desolador de verdad. Gradualmente, ha sido comprendido por aquellos que toman las decisiones que el tiempo no está de parte de aquellos que expolian y envenenan al planeta, de que los recursos no son ilimitados, y de que la naturaleza se retrae ante la explotación y la agresión. Hay una creciente concienciación de que sólo una acción cuidadosa y concertada, a una escala global, puede remediar las muchas transgresiones del orden natural que han causado la ignorancia y codicia del hombre. Un comienzo se ha hecho, pero muchos años de dedicada acción se requerirán incluso para detener la amenaza de la polución y depredación que amenaza al hombre ahora.
Afortunadamente, no todo en el futuro entona una nota tan oscura. El hombre, como siempre, no está solo, y se han dado los pasos para proporcionarle el conocimiento de nuevos métodos de generar energía más limpios y seguros. Tecnologías enteramente nuevas transformarán la vida diaria y dejarán al hombre tiempo e impulso para explorar su propio Ser y propósito. Así equipado, el hombre aprenderá a trabajar y vivir en armonía con la naturaleza, obteniendo de su riqueza un rebosante cuerno de la abundancia capaz de sustentar todo lo que pudiera desear o necesitar.
Cuando los hombres vean al Cristo se les plantearán claramente las opciones: los hombres ahora afrontan el reto de trabajar juntos para el bienestar de todos, y de rehacer sus formas de vida con la suficiencia como clave, o entonar el réquiem de un planeta ya penosamente estresado, y así emplazar su futuro en gran peligro. Maitreya mismo no tiene duda de que los hombres escucharán y responderán a Su llamada. (Maestro de Benjamin Creme, de 'Despertando a la responsabilidad')

El principio guía debe ser el de la suficiencia y no el del derroche. En el momento presente, el sistema económico mundial es gobernado por el derroche. La prodigalidad del derroche ha creado nuestros diversos problemas de contaminación, y constituye un peligro para el bienestar del planeta. Esto sólo se comprende a medias. Una economía sostenible es aquella que provee las necesidades de todos dentro de las posibilidades de salud del planeta. En este momento, es algo que parece imposible de conseguir, pero la tecnología de la luz transformará la situación para la humanidad, y dará una energía ilimitada y ecológicamente sana para todas nuestras necesidades. (Benjamin Creme, La Misión de Maitreya, Tomo II)

Al restablecer el planeta, la salvación es un esfuerzo conjunto. Maitreya dejará claro que este es el caso. Yo calculo que entre tres a cinco años después del momento de la aparición de Maitreya, tendrá lugar una enorme transformación. Se va a hacer frente al hambre: un enorme progreso para los millones que se mueren de hambre es el objetivo, y a una escala que nunca hemos contemplado. Cuando esto se consiga, haremos frente a los problemas del medio ambiente alrededor nuestro. La máxima prio­ridad es la completa transformación de nuestro modo de vivir hacia uno que sea sostenible. Veremos el final de la economía actual basada en un crecimiento desenfrenado. Los hombres en todas partes podrán comer y vivir y conservar los recursos del medio ambiente. (Benjamin Creme, La Misión de Maitreya, Tomo III)

La mayor prioridad será el medio ambiente; la menor será la defensa. (Maitreya, SI Julio/Agosto 1991)

Hoy en día, se gastan grandes cantidades en la investigación de las leyes de la naturaleza. Al mismo tiempo, se desperdician y malgastan enormes recursos. Si estos recursos fueran dirigidos hacia el establecimiento del equilibrio natural, emergería un mundo nuevo. El hombre se encontraría a sí mismo como el poseedor de secretos que durante mucho tiempo permanecieron ocultos para él. Entraría en áreas del conocimiento hasta ahora cerradas a su indagadora mente. La naturaleza revelaría sus misterios y el hombre comenzaría una asociación con el Logos creador, tomando su legítimo lugar como custodio del Plan. El hombre tiene el poder para hacer todas las cosas nuevas o para destruir su mundo; jamás ha poseído semejante omnipotencia. Asegurar la correcta utilización de este poder requiere la expresión de una sabiduría rara vez vista hoy en día, pero una que el hombre debe encontrar dentro de sí o morir.
Afortunadamente para la raza, el hombre no está solo. Desde detrás de la escena de la vida está emergiendo ahora un grupo de Conocedores; hombres dotados de todos los atributos de Dios. De Ellos fluirá la sabiduría de las eras para guiar y orientar al hombre a lo largo del camino. Bajo Su inspiración, el hombre volverá sobre sus pasos y comenzará de nuevo. Bajo Su sabia tutela comenzará el ascenso hacia la divinidad, para demostrar esa divinidad, potencial, pero inexpresada. Así con el tiempo los hombres llegarán a ser los Conocedores, servidores asimismo de los Propósitos de Dios. De ellos, entonces, fluirá una corriente de sabiduría universal para nutrirles a todos juntos en el progreso del Plan. (Maestro de Benjamin Creme, de 'El papel del hombre')

Ocupad vuestro lugar a Mi lado y juntos renovaremos todas las cosas. Tomad Mi mano, amigos Míos, y dejadme guiaros por Mi Jardín. Permitid que Yo os muestre Mis Flores. Permitid que Yo os enseñe Mi Ley. Mi corazón os envuelve como siempre y a cada paso del sendero de ascenso Mi mano os fortalece y guía. Soy vuestro Maestro, Hermano y Amigo. Conocedme entonces de esta manera. Dejadme mostraros el sencillo Sendero hacia Dios. Dejadme mostraros la Gran Luz Divina. Viajemos juntos por este Sendero y conozcamos los Secretos de Antaño, conozcamos las Maravillas de Dios, conozcamos la Bendición del Amor. (Maitreya, del Mensaje Nº 35)




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