
Revista: SHARE INTERNACIONAL
Ejemplar: Julio/Agosto 2009
Título: Imágenes de sonido y agua
Autor: Entrevista con Alexander Lauterwasser por Andrea Bistrich
Imágenes de sonido y agua
Entrevista con Alexander Lauterwasser por Andrea Bistrich - un extracto
Utilizando gotas de agua y sonido, el investigador de resonancia y fotógrafo alemán, Alexander Lauterwasser, crea fotos oscilantes de las respuesta del agua a la vibración del sonido. Desde 1984, él ha estado investigando la morfogénesis (el origen y desarrollo de características morfológicas) y la morfología de las formas orgánicas, basándose en estudios de las variaciones de patrón en los caparazones de tortugas, un fenómeno que el cree que podría ser interpretado como un lenguaje visual especializado.
Share International: Con la publicación de sus patrones de agua y tono, usted presenta un impresionante mundo de formas desconocido para muchos. ¿Qué exactamente muestran estas imágenes?
Alexander Lauterwasser: Muestro el diálogo entre sonido o música y agua. A menudo las personas que han asistido a mis conciertos creen que hago al tono visible. Pero eso no es así: muestro la respuesta del agua al tono. Mis patrones de agua y tono son 'fenómenos de diálogo' entre vibración y agua que responde en forma de ondas en su superficie.
SI: ¿Cómo se involucró en este campo especial?
AL: Desde mi juventud he sentido una pasión por estudiar a las tortugas. Mi investigación se centraba principalmente en las estructuras y rasgos distintivos. ¿Por qué el caparazón de una tortuga posee un patrón específico? Así, durante muchos años, estuve ocupado con la morfogénesis: ¿dónde y cuándo se desarrollan las formas y figuras? Un día descubrí una imagen de figuras de tono de Chladni en una revista cultural suiza.
SI: Las figuras de tono que usted menciona se remontan al investigador Ernst Florens Friedrich Chladni. Se dice que Napoleón dijo de él: "Este hombre hace visible el sonido". ¿Qué significa realmente el término Figuras de Tono de Chladni?
AL: Chladni experimentó con sonido y tono, y recopiló su trabajo, que en realidad es el fundamento de la acústica, en 1787 en su principal texto Descubrimiento de la Teoría del Sonido. Él espolvoreaba arena sobre una fina hoja de metal o cristal y luego hacía que vibrara, haciendo pasar el arco de su violín a través de la misma. Aplicando un tono a la placa, provocaba que la arena se moviera desde los nodos de vibración hacia las líneas de reposo donde se acumulaba y permanecía. De esta forma Chladni produjo incontables estructuras o patrones de forma. Esto fascinó a sus contemporáneos, uno de ellos fue Goethe, hasta tal punto que Chladni fue capaz de ganarse un sustento como conferenciante realizando demostraciones de los efectos del sonido.
Uno debe ver esto en un contexto científico y cultural: antes de Kepler, se creía generalmente que la vibración o incluso la música eran una fuerza universal en el mundo. Todo El Mundo Armónico de Kepler está basado precisamente en la idea de que todo espacio, todas las órbitas planetarias y los cuerpos celestes están saturados de ley armónica. Si estudias Pitágoras o Platón o a los antiguos egipcios o indios, el fenómeno del sonido y la música están presentes en todos sus puntos de vista del mundo. Desde el tiempo de Kepler, este punto de vista de una ciencia natural iluminada ha sido ridiculizada y por tanto olvidada. Luego llegó Chladni que, por primera vez, probó lo entonces inimaginable: que el tono puede afectar, mover y modelar la materia. Dentro de la historia cultural y científica, éste fue un momento muy significativo.
Actualmente el trabajo de Chladni en este contexto está recibiendo una renovada atención dado que las ideas sobre el tono están nuevamente bajo escrutinio. Curiosamente, junto a sus estudios de acústica y construcción de instrumentos, Chladni también realizó importantes avances pioneros en relación a los meteoritos, tanto es así que se le considera como uno de los fundadores de la investigación moderna sobre meteoritos.
SI: Chladni experimentó con arena y otros sólidos mientras que, por lo contrario, usted trabaja con agua. ¿Por qué agua?
AL: En algún momento de mi trabajo comencé a concentrarme en fluidos en contraposición a la arena. Dado que todos los procesos formativos embrionarios en la naturaleza comienzan en un medio completamente líquido, se me ocurrió que tales procesos de desarrollo eran más fácilmente reconocibles que en materiales sólidos. El agua, yo sabía, tiene una fuerte afinidad con el mundo del tono y es un medio mucho mejor que el aire para transportar ondas de sonido.
La inspiración para estos experimentos con líquidos, en los cuales intenté desarrollar una fenomenología de los procesos de forma, provino del trabajo del médico suizo Hans Jenny. Fue Jenny quien, en las décadas de 1960 y 1970, promovió la investigación de Chladni en aspectos de vibración en medios líquidos. Él experimentó con agua, aceites, diversos fluidos, leche, yogurt y otras muchas sustancias, y lo describió en sus libros.
El término "Cimática" (del griego "to kyma", la onda), que abarca todos los fenómenos de ondas, fue acuñado por Jenny. Es interesante indicar que antes de que Hans Jenny se concentrara en el tema de las ondas, estaba involucrado con la forma y los procesos de formación en la naturaleza y recopiló un tratado sobre tipos de animales. Cada planta, cada brizna de hierba, según las observaciones de Jenny, crece según el principio que él define como "periodicidad", en donde dos características organizativas diferentes siempre se repiten: nudos y crecimiento longitudinal o concentración y expansión. En términos médicos les conocemos con sístole y diástole, los dos movimientos del corazón viviente y pulsante.
SI: Considerando la multiplicidad e imprevisibilidad de la naturaleza de los patrones vibratorios, ¿ha descubierto estructuras universales en su trabajo?
AL: De los ensayos uno puede decir, de forma generalizada, que frecuencias variables crean formas diferentes. Por ejemplo, las frecuencias bajas crean ondas largas, mientras que las frecuencias altas permiten que emerjan ondas muy definidas. Ésta es una ley fundamental. Pero las dos direcciones fundamentales de toda forma física tridimensional, que son la base de todos los procesos de diseño en la naturaleza, son el convexo y el cóncavo, curvado hacia fuera o dentro. Éste es el factor multiplicador básico de toda forma tridimensional, tanto si escoges el Empire State Building, el cuerpo físico de un animal o una escultura modelada artísticamente.
Mi punto de partida y mis observaciones son: ¿Qué hace la forma? Mi enfoque es siempre la forma, los fenómenos de la forma, y no cálculos matemáticos muy complejos de la placa.
De los ensayos con placas de metal, vibrando consecutivamente desde cero hasta aproximadamente 20.000 hercios, han surgido cientos de formas en lo que se denomina 'modos' o estructuras vibratorias que pueden reconocerse por tener características similares.
Inicialmente, uno ve lo que parece un caos de formas. Entonces con más observación, uno reconoce la conformidad con las leyes naturales. Por ejemplo, existen ciertos patrones que se repiten con leves modificaciones mientras que el tipo de forma permanece constante. Esto, si se exagera, implica que aquello que es circular a 300 hercios no se convierte de repente en cuadrado a 3.000 hercios sino que posiblemente desarrolla un nuevo anillo o característica. Curiosamente, con la séptima repetición, la forma se modifica levemente, pero no obstante aún pertenece a la misma serie.
SI: Hasta ahora ha hablado de frecuencias y vibraciones. ¿Qué hay de la música? ¿Qué música crea los patrones de agua más bellos?
AL: Generalmente uno no puede decir que la música armónica cree patrones bellos y la música heavy metal patrones terribles. Esto sería demasiado simplista. Existen también patrones de agua de heavy metal que son fascinantes. Soy cauto con la noción de que la disonancia sea algo malo. Se sabe desde hace mucho que si la música fuese siempre armónica, el oyente se dormiría. La disonancia es ese momento que genera un impulso y produce tensión, que luego necesita ser disuelto de nuevo.
Como he dicho, todo es un fenómeno de resonancia. Por ejemplo, un piano, o un violín tocado pianísimo, rara vez es apropiado para estos patrones de agua. No tiene nada que ver con la intensidad sino con el volumen del sonido. La dificultad es generar un espectro de frecuencia lo más amplio posible, en donde los tonos bajos dibujan estructuras de ondas amplias, y los tonos elevados ondas finas.
SI: ¿Cuál es el significado de sus descubrimientos para la biología? ¿Deberíamos repensar los procesos evolutivos de la naturaleza?
AL: La cuestión en relación del motor que subyace a la evolución es en realidad una de las grandes cuestiones de la biología. Creo, y ésta es mi definición de la evolución, que todo el proceso evolutivo se reduce a desarrollar y optimizar la capacidad de resonancia de uno, la capacidad de responder. Es digno de mención que no existe forma de vida, ni incluso las amebas, que no tengan confines. La vida comienza con un confín y sólo puede existir relacionándose constantemente con aquello contra lo cual ha impuesto confines. La vida no está separada. Incluso el virus más pequeño, incluso cuando no tiene un metabolismo individual, de alguna forma entra en relación con aquello de lo que está separado. Creo que mejorar el diálogo entre lo interno y lo externo, en otras palabras, elevar la capacidad de resonancia, es el impulso básico evolutivo que mora dentro de toda forma de vida, la evolución de los sentidos es un constante desarrollo. Si lees sobre la fisiología sensorial actual, verás que la resonancia es el término decisivo.
SI: ¿Clasificaría su trabajo como ciencia o arte?
AL: No es una cuestión de una cosa u la otra. Para los antiguos griegos, ciencia y arte no eran opuestos. Gran parte de los problemas generados por nuestra actual civilización, surgen del hecho que estas dos áreas son tratadas como algo separado. Quizás es por esta razón que la ciencia ha sido capaz de desarrollar tantos venenos y armas que son destructivos para la vida. La forma más extrema de este tipo de ciencia es la bomba atómica. Al mismo tiempo, el aspecto artístico en el hombre ha sido eliminado al hacer del arte algo subjetivo y así no tomado en serio. Actualmente uno no aprueba que los científicos aborden su trabajo de forma artística, es decir con la actitud interna de un artista. No obstante el enfoque científico-fenoménico no excluye una sensibilidad artística-estética y creo que es una importante intención, cuando como seres vivos, intentamos entablar un diálogo entre estas dos actividades.
Más información: www.wasserklangbilder.de
Todas las fotos presentadas aquí muestran la respuesta de gotas de agua a frecuencias de sonido entre 37,9 y 60 Hz






Fotos: © Alexander Lauterwasser